sábado, 9 de septiembre de 2017

¿Qué haremos cuando los separatistas comiencen a darnos el matarile?

Buenos dias
Este articulo de Enrique Navarro en Libertad Digital no tiene desperdicio 


porque aunque parezca que desafora la verdad de lo que esta sucediendo y lo que a va a suceder no debe dejar lugar a dudas
Nadie debe poder decir aquello que siempre dicen los cobardes para no enfrentarse a la realidad: Jamas pensé que esto podría suceder y que es una de las muletillas predilecta del Gobierno de Mariano Rajoy

¿Qué haremos cuando los separatistas comiencen a darnos el matarile?
Enrique Navarro
En las últimas veinticuatro horas he escuchado todo tipo de comentarios, análisis, asombros, inquietudes y miedos como si todo lo que estuviera pasando no hubiera sido milimétricamente diseñado y ejecutado después de ser publicitado. La violación del marco legal por la fuerza de los votos saltándose los procedimientos y a la minoría, sólo tiene una definición legal "rebelión". Tenemos muchos antecedentes de lo que ha pasado en el 'Parlament' estos días; desde el reciente asalto al poder de Maduro en Venezuela a otros ejemplos más antiguos, pero con los que guardan muchas similitudes. Si comparan lo visto en el parlamento catalán con lo acontecido en el Reichstat en los años treinta con la llegada al poder de los nazis y su forma de imponer, mediante la coacción y haciendo uso de la mayoría, sus leyes racistas y totalitarias, comenzarán a sentir un sudor frío, sobre todo, si no forman parte de las hordas nazis del nacionalismo catalán.

Como en todo en la vida de cualquier acontecimiento hay una versión optimista, una pesimista y la que al final se produce.

Los buenistas encabezados por los partidos constitucionalistas, confían ciegamente en la versión optimista, como también creían que no habría atentados del Estado islámico. Según esta versión, ampliamente compartida por la alianza del caganet; formada por los tres partidos constitucionalistas, una vez el Tribunal Constitucional suspenda las leyes, los secesionistas no sólo no van a seguir adelante, sino que aceptarán lo dictaminado y cesarán su deriva soberanista. Harán mucho ruido quejándose de que España no les ha dejado manifestarse libremente, etc., etc. Pero ese sería el fracaso más sonoro del nacionalismo y no se lo pueden permitir. Los optimistas, tienen incluso una visión todavía más happy, que pasa por la ruptura de la alianza independentista y la vuelta al redil de los elementos más constitucionalistas del PDeCAT.

Luego está la versión negativa. Habrá referéndum; yo estoy convencido de que no será uno completamente ordenado y legal, pero veremos urnas en las plazas, en las calles, en las iglesias –especialmente en estas últimas– y en las casas okupadas. Otra vez volveremos a ver a los de siempre haciendo la pantomima de que están votando. Y con un puñado de votos más falsos que Judas, el presidente de la república catalana proclamará la república catalana desde el balcón de Sant Jaume ante las mases enfervorecidas y entonces ya no habrá marcha atrás. No les hacen falta ni votos ni legitimidad para hacerlo.

Pero Mariano y los del caganet tienen un arma secreta, seguramente diseñada por la vicepresidenta con el apoyo de la inteligencia española que tan eficiente ha sido en prevenir y contrarrestar esta rebelión; ya casi podíamos enviarlos a casa. Han decidido que el golpe lo van a parar dos agentes de la Guardia Civil secuestrando las papeletas; no va a haber referéndum porque la Guardia Civil se va a quedar con el censo y las papeletas. Brillante. A nadie se le había ocurrido algo tan original: que guardias civiles, al más puro estilo Mortadelo y Filemón serían los encargados de detener la rebelión de millones de personas de una forma limpia y sencilla.

Pero si resulta que hay alguien listo en la Generalidad y pasa que en la imprenta de Tarragona se está imprimiendo el programa de fiestas de la Mercé, y entonces hay finalmente papeletas, estoy convencido de que el gobierno tiene plan B. Yo se lo voy a desvelar. Una pareja de la guardia civil con tricornio, ayudados por bomberos voluntarios, se van a llevar el balcón de San Jaume, y de esa manera no habrá declaración de independencia. Este debe ser el consejo que la vicepresidenta y jefe de la TIA le habrá sugerido al presidente. Así que para desgracia de Puigdemont, deberá declarar la independencia desde Canaletas, tampoco es un mal lugar siempre y cuando se acompañé del ex jugador de la selección nacional, Guardiola, reconvertido a coach del procés.

Pero lamentablemente la realidad no será ninguna de las que nos ofrecen estas visiones. Lo que va a ocurrir es lo siguiente: Una vez que entremos en la dinámica de órdenes de fiscales que se cumplen o no, y declaraciones y acciones de los funcionarios y políticos que seguirán a lo suyo, la cosa se irá tensando. El próximo once de septiembre las masas arengadas por los soberanistas, aunque sean en menor número, saldrán a la calle; pero no como en el 15-M, sino como en la noche de los cristales rotos.

Cuando los energúmenos de la CUP ven que el Parlamento y el gobierno se saltan las leyes de forma impune; incumplen con el estatuto y pisotean en público a la oposición que de lo único que es capaz es de solicitar de forma cándida que por fa no sigas a Carmen Forcadell, habrá unos tipos en la calle, como ocurría con las SA, que se irán de copas, y luego asaltarán los cuarteles de los mossos d'esquadra con la bendición nacionalista, porque lo harán en la legitima defensa del estado catalán. Y como ya les han bendecido, irán a las casas de donde viven todos y cada uno de los políticos catalanes opuestos al proceso y los pondrán en el mejor de los casos, sanos y salvos al otro lado de las nuevas fronteras.

Pero es que resulta que más de la mitad de la población no comparte esta rebelión, y no se van a quedar de brazos cruzados, porque es natural. Y en cuanto salga el primer españolito con la enseña nacional a la calle, va a comenzar la caza al español. El procés podrá ganarle al Estado gracias a su inacción, pero para imponerse a la otra mitad de la población, va a tener que hacer algo más. Sólo a través de un régimen de terror puede imponerse una minoría a la mayoría; no lo van a hacer con leyes, porque la oposición al proceso va a estar en las calles al ser expulsada de las instituciones.

Si usted es catalán y español y quiere saber qué va a ocurrir con usted y su familia, recuerde a los bosnios en Serbia y a los serbios en Bosnia. Porque hace veinte años apenas, se enterraban a los masacrados en fosas comunes en Europa. No puede ser de otra manera para que esta sinrazón se imponga.

Mientras que el presidente del Gobierno descarga su responsabilidad en los tribunales y fiscales para reservarse para una posible negociación que no se va a producir; mientras el líder de la oposición estás más preocupado en no salir en la foto para no molestar a su socio estratégico, que está con la rebelión, y Ciudadanos se empeñe en solucionar todo con el espíritu de Voltaire, estamos muertos como nación.

Podrán contemporizar todo lo que quieran, pero cada día que pasa los independentistas se sienten más fuertes y los constitucionalistas menos, y este escenario nos conduce de manera inevitable al conflicto civil. Estas cosas se sabe cómo comienzan, pero no como acaban. Y cuando empiecen los cuperos a dar el matarile a los que no piensan como ellos; e incluyo a los burgueses y agricultores del PDeCAT que serán también objetivo de esta depuración, ¿qué respuesta va a dar el Gobierno? ¿Va a tener que ser la población civil, una vez más como en 1808, la que salga a defender la libertad frente al gobierno que se pone del lado del enemigo?

Esto no puede acabar bien, porque lleva todo el marchamo de la implantación de un régimen totalitario que además no va a satisfacer los anhelos de la mayoría de la gente, por lo que el terror será una herramienta imprescindible para mantener a las hordas en orden.

Debe actuarse de inmediato, no citar a declarar para Navidad a los golpistas, sino que ante la comisión de delitos flagrantes, proceder a la detención de los autores de tan graves delitos; sin vergüenza, hay que ir a buscarlos a su casa y al cuartelillo. Hay que declarar el estado de alarma; esto no se resuelve como si se tratara de una discusión política; estamos ante una traición y los mecanismos de respuestas deben ser proporcionales al delito cometido. Para evitar que los independentistas tomen el espacio público, que ya es sólo de una parte de los catalanes, hay que restringir los derechos de manifestación y, a continuación, disolver el Parlamento, iniciar el procedimiento de ilegalización de los partidos secesionistas por perseguir fines ilícitos y cuando las circunstancias lo aconsejen, convocar nuevas elecciones en las que participen todos aquellos, que con independencia de cómo piensen, se ajusten a la legalidad. No podemos admitir tener a partidos terroristas otra vez en las instituciones, ¿o es qué no hemos aprendido? No me asusta la independencia sino la violación de la legalidad.

Pero los del caganet prefieren antes que se rompa a España a pasar a la historia como unos patriotas que tuvieron que terminar con esta locura con las armas que los españoles les hemos dado. Si mi presidente no defiende la legalidad pierde su legitimidad para continuar siendo mi presidente, no me sirve un presidente que permite que se cometan estos atentados y dejarlos impunes. Pero lo que no podrán evitar es el conflicto civil en Cataluña, si ahora siguen empeñados en acudir a ese edificio con forma de nave espacial que se llama Constitucional y esperando que se avengan a razones. Esa línea roja ya se traspasó. Desde la Constitución de Bayona en 1808, no se había cometido mayor felonía a los españoles que no van a quedar inmóviles esperando a que les toque el paseíllo; por ahí no vamos a pasar.

martes, 29 de agosto de 2017

España, Estado basura

El escritor, politólogo y brillante articulista Javier Esparza, al que yo respeto por meritos propios contraídos en esta perenne guerra entre la verdad y la sensatez y la canallería y la desvergüenza ha escrito un magnífico artículo que cuelgo a continuación y que espero que les guste a Vds. tanto como me ha gustado a mi
España, Estado basura
José Javier Esparza
España / 28 Agosto, 2017

El rey Felipe VI, junto a los presidentes del Gobierno, Mariano Rajoy (i), y de la Generalitat, Carles Puigdemont (d), en la cabecera de la manifestación contra los atentados yihadistas en Cataluña que bajo el eslogan "No tinc por" (No tengo miedo) que recorre hoy las calles de Barcelona. EFE/Andreu Dalmau

Los ciudadanos entregamos al Estado el monopolio legal de la violencia (Weber) para que nos proteja; si no es capaz de hacerlo, entonces no tiene derecho a poseer tal monopolio
La existencia del Estado se justifica por dos cosas muy estrechamente relacionadas. La primera es su capacidad para imponer una autoridad comúnmente reconocida como legítima; si no es capaz de imponer esa autoridad, entonces ese Estado se quiebra. La segunda es su capacidad para proteger a los ciudadanos, que es la sustancia material de la legitimidad; si el Estado no es capaz de dar protección, entonces su legitimidad se desvanece en una mera nube retórica. Hoy, en España, el Estado se ha desmoronado en los dos aspectos. Los sucesos de Barcelona, desde el atentado del 17 de agosto hasta la manifestación del día 26, han puesto de manifiesto que el Estado no es capaz de proteger ni de imponer su autoridad.

Empecemos por el principio: los atentados, sus causas y sus consecuencias. El discurso institucional se ha aplicado a propalar que un ataque así es inevitable, que la seguridad en España es excelente y que las diversas policías del Estado han dado un supremo ejemplo de colaboración. Pues bien, todo eso es simplemente falso. La retórica oficial insiste machaconamente en el eslogan de la “unidad contra el terrorismo” y trata de eludir cualquier crítica a la actuación de las fuerzas de seguridad, como si el examen de la acción policial fuera una censura personal a los agentes. De esta manera se veta el análisis objetivo y se impone un tono emocional donde toda racionalidad queda proscrita. Pero en realidad semejante argucia retórica no tiene por objeto proteger a los agentes ni, aún menos, a la sociedad, sino eximir de responsabilidad a los políticos que dirigen la seguridad nacional. Ellos saben bien que su legitimidad queda reducida al mínimo si se pone en cuestión su capacidad para proteger a los ciudadanos.


Terrorismo: el poder también es responsable

Es necesario insistir en este punto, crucial, para calibrar adecuadamente la crisis de nuestro Estado. El poder, por definición, se justifica por su capacidad para dar protección. Un poder que se manifiesta incapaz de proteger a sus ciudadanos pierde necesariamente toda legitimidad (Schmitt). Los ciudadanos entregamos al Estado el monopolio legal de la violencia (Weber) para que nos proteja; si no es capaz de hacerlo, entonces no tiene derecho a poseer tal monopolio. Los servidores públicos merecen todo nuestro respeto y apoyo, pero no carecen de responsabilidad, en el sentido literal del término: han de responder de lo que hacen con ese poder que les hemos entregado. Conviene recordar todas estas cosas, que son el abecé de la política, para poner un poco de racionalidad en el coro de fervorines emocionales tras el que el poder oculta sus insuficiencias.

Si un poder local decide estimular la inmigración musulmana por motivos étnicos para “desespañolizar”, como ha hecho desde hace años el gobierno autónomo catalán, sin prevenir las posibles consecuencias negativas de esa política, entonces ese poder local es responsable.

Si un juez decide revocar una orden de expulsión contra un delincuente, como hizo el magistrado De la Rubia con el imán Abdelbaki es Satty, y después ese delincuente vuelve a delinquir, entonces ese juez es responsable.


Si un municipio recibe la instrucción de colocar obstáculos en la vía pública para dificultar atentados con vehículos-ariete, pero el tal municipio se llama a andanas, como ha hecho la alcaldesa Colau en Barcelona, entonces ese Ayuntamiento es responsable.

Si unos terroristas ocupan ilegalmente una casa ajena y nadie les molesta lo más mínimo por el allanamiento, como ha ocurrido con el chalé de Alcanar que servía de base a los terroristas, entonces las autoridades que han de proteger la propiedad son responsables.

Si un cuerpo de policía recibe el aviso de que cierto imán es peligroso y resuelve hacer oídos sordos, como hicieron los Mossos con el aviso belga acerca de Abdelbaki es Satty, entonces ese cuerpo de policía es responsable.

Si una jueza sospecha que una explosión puede esconder actividades terroristas pero un cuerpo de policía la disuade de investigar, como hicieron los Mossos con la sugerencia de la juez Sonia Nuez tras la explosión de Alcanar (“señoría, no exagere”), entonces ese cuerpo de policía es responsable.


Si hay cargos públicos que se ganan la vida como abogados de yihadistas, cual ocurre con relevantes miembros de la CUP y de Podemos en Cataluña, entonces esos cargos públicos son responsables.

Añadamos algo más, porque aquí nadie se libra de la quema: si un Gobierno que posee las competencias exclusivas en materia de seguridad pública, y más en un asunto como el terrorismo (tal es el caso del Gobierno de España), decide delegar esas funciones en otra instancia que se manifiesta ineficaz, entonces ese Gobierno también es responsable.

En términos racionales, lo lógico sería esperar dimisiones, rectificaciones, explicaciones públicas. Pero no, al revés
Los atentados de Cataluña habrían sido imposibles sin la descabellada política de inmigración de la Generalidad, sin la llamativa indulgencia de un juez concreto, sin el activismo pro islamista de relevantes cargos públicos de la izquierda catalana, sin la negligencia del Ayuntamiento de Barcelona en materia de seguridad, sin la ensoberbecida actitud de la policía autonómica catalana en materia terrorista, sin la renuncia del Gobierno de España a mantener bajo su control la seguridad pública en Cataluña. En términos racionales, lo lógico sería esperar dimisiones, rectificaciones, explicaciones públicas. Pero no, al revés: lo que hemos visto es un sorprendente cierre de filas de la clase política y los medios del sistema en torno a quienes tienen la responsabilidad directa de la gestión. Dicho de otro modo: la democracia española consiste en que el poder falla y el pueblo debe aplaudir. Porque, si no aplaudes, no eres “demócrata”.

La vergüenza nacional

El aplauso por antonomasia era el que el poder debía tributarse a sí mismo en Barcelona el sábado 26 de agosto, en la manifestación “por la unidad” contra el terrorismo. Operación clásica de legitimación de la autoridad por aclamación. Y bien, aquí es donde el Estado que nos aflige ha llegado al extremo de la humillación última, de la suprema vergüenza. Va a quedar para la Historia esa imagen del jefe del Estado y del jefe del Gobierno componiendo gesto de circunstancias bajo una marea de banderas separatistas, de gargantas aullando improperios contra el Estado y contra el Gobierno, de una muchedumbre a sueldo (público) hostigando a los representantes del poder nacional (público) bajo la bendición de otro poder regional (no menos público). Un poder regional en abierto proceso de rebelión se permite el lujo de utilizar una masacre para reivindicarse frente a un poder nacional en plena quiebra. ¿Pero de verdad no os dais cuenta de lo que está pasando? ¿Cómo va a ser Estado alguno capaz de proteger a sus ciudadanos frente al terror cuando es incapaz de imponer su autoridad en el interior de sus propias estructuras?

Ese hombre no es Mariano Rajoy Brey, registrador de la propiedad en excedencia, sino un presidente de Gobierno que representa a millones de ciudadanos
“Las afrentas de algunos no las hemos escuchado”, dijo muy digno el presidente Rajoy. Oh, sí: flagelemos al enemigo con el látigo de nuestra indiferencia. Si una potencia extranjera invade mañana el territorio nacional, hagamos lo mismo: ignorémosla desdeñosos, para que el invasor sufra. Hay pocas cosas más patéticas que la cobardía disfrazada de altanería. Pero sobre todo: un jefe de Gobierno no tiene derecho a moverse por el mundo con ese aire de doncella ofendida. No tiene derecho porque ese hombre no es Mariano Rajoy Brey, registrador de la propiedad en excedencia, sino un presidente de Gobierno que representa a millones de ciudadanos, todos y cada uno de los cuales exigen y esperan que ese señor defienda su dignidad colectiva, porque para eso le pagan. Si un presidente del Gobierno no es capaz de entender eso, si no tiene el aliento suficiente para imponer la autoridad del Estado, entonces debe dimitir. Vale lo mismo, por cierto, para el rey Felipe, cuya única función en la vida consiste en encarnar materialmente la unidad nacional y cuya existencia pública no tiene otra justificación que asegurar la continuidad histórica de España a través de una determinada forma de Estado. Ese señor tan alto y distinguido no es Felipe de Borbón y Grecia, esposo de la señora Ortiz Rocasolano y rico por su casa, sino una Corona que representa a millones de españoles de ayer, hoy y mañana. Si el rey tampoco es capaz de hacer valer su calidad pública, entonces más le valdría abdicar. El peso de la púrpura consiste precisamente en eso. Si vuestras espaldas flaquean, dejad la púrpura a otros.

Volvamos a la racionalidad política. Ha habido dieciséis muertos y varias decenas de heridos. Podía haber sido mucho peor, y si la catástrofe no se ha multiplicado no ha sido por mérito de las fuerzas de seguridad, sino por errores de los criminales. Todo eso ha sucedido en una región formalmente declarada en rebeldía que ha cometido gravísimos errores en la gestión de la seguridad pública, ante la pasividad de un Estado que tampoco ha cumplido adecuadamente sus funciones y que después se ha dejado escupir por los separatistas. Los cantos a la unidad están muy bien, pero a los muertos nadie va a devolverles la vida y a la nación tampoco. ¿De verdad preferimos creer que basta con cerrar los ojos para que el problema desaparezca?

“¡Españoles, vuestro Estado no existe! ¡Reconstruidlo!”. El eterno retorno de lo idéntico
España no es una nación basura: tenemos una historia prodigiosa, somos –como dice Luis Suárez- una de las cinco naciones que han construido la Historia Universal y hemos dejado una huella indeleble. Pero una nación no sobrevive sólo por su Historia. España tampoco es una sociedad basura: padecemos el mismo proceso de degeneración y domesticación que el resto de Europa occidental, pero el país está lleno de gente inteligente, creativa y dinámica, capaz de hacer cosas extraordinarias en la técnica, las artes o las ciencias. Pero una nación no sobrevive sólo por la calidad individual de sus gentes. Por el contrario, esa nación de historia extraordinaria y sociedad dinámica se ha dotado de un Estado ineficiente, oneroso y, al cabo, impotente, incapaz de asegurar sus funciones esenciales de imponer su autoridad y proteger a sus ciudadanos. En definitiva, un Estado basura. Y si alguien lo duda aún, que vuelva mirar la foto de la manifestación trampa de Barcelona.

Ortega cerraba su famoso artículo sobre El error Berenguer con una frase que hoy vuelve a sonar familiar: “¡Españoles, vuestro Estado no existe! ¡Reconstruidlo!”. El eterno retorno de lo idéntico.

domingo, 20 de agosto de 2017

Lo que nos enseña el atentado de Barcelona

Buenos días
No deseo dejar pasar esa brutal matanza sin extraer de ella el meollo político que ha dejado como poso y que es nefasto
Iba a escribirlo yo mismo pero he encontrado a alguien con buena pluma y mejor cabeza que lo ha hecho por mi y como me parece que hay que ser honestos en la vida a todos los niveles el intelectual el primero, les dejo esta exposición que del suceso y sus connotaciones políticas y jurídicas a hecho el historiador Pio Moa

Lo que nos enseña el atentado de Barcelona



Opinión / 18 Agosto, 2017
Pío Moa
1.- Lo primero que debía haber habido es una declaración oficial del gobierno, de la guardia civil y de la policía sobre el atentado. Pero ha sido la Generalidad y sus mozos de escuadra (los “mosus” dicen todos los cantamañanas) quienes han corrido con esa formalidad.  Sin embargo las competencias antiterroristas  no han sido transferidas ni podrían serlo, pertenecen al gobierno, no a la autonomía, la cual se ha comportado como país independiente. Este dato esencial no ha sido advertido por casi ningún analista político, reflejo de una situación. Algo parecido ha ocurrido con la seguridad del aeropuerto del Prat, que es competencia exclusiva del gobierno y debiera estar en manos de la Guardia Civil en todo momento.  Rajoy y sus ministrillos simplemente incumplen la ley y reconocen por la vía del hecho consumado, una vez más, el estado residual del estado allí, y la práctica secesión de Cataluña. Y un gobierno que ni cumple ni hace cumplir la ley es simplemente un gobierno antidemocrático y delincuente. Aunque casi todo el mundo persista en hacer como si no se enterase, debido a la ausencia o precariedad  de cultura democrática en España.

2.- Rajoy ha apelado en tuíter a la unidad contra el terrorismo. Pero ¿unidad con quién? Rajoy, precisamente, es el seguidor de Zapatero, que rescató a la ETA del borde del abismo, premió sus crímenes con legalidad, dinero público, presencia institucional, proyección internacional, liberación de presos, etc., admitiendo así los asesinatos como modo de hacer política y lograr puestos “representativos”. Ello supone destruir el estado de derecho, anulando la democracia en uno de sus rasgos principales. Nuevamente, la ausencia de cultura democrática en los partidos, analistas y comentaristas de los medios pasa por alto una operación delictiva absolutamente escandalosa, que ha hecho de España una democracia fallida, convirtiéndola en “el país de la Gran Patraña”, como la URSS era “el país de la Gran Mentira”.

3.-  Dentro de esta farsa brutal, hemos visto a los jefes de la Guardia Civil y la policía y otros mucho tratar de censurar las imágenes del atentado. Hipócritamente hablan de “respeto a las víctimas”, los mismos que han promocionado al máximo imágenes como la del bebé sirio ahogado. A quienes respetan realmente es a los terroristas, y la causa es simple: tratan de impedir lo que llaman “la islamofobia”. Esto, en un país donde la cristianofobia, los ataques directos e indirectos al cristianismo, base de la cultura europea, son el pan nuestro de cada día desde todos los ángulos, desde los LGTBI al gobierno y a los amigos del Frente Popular, más cada día.  Lo que se persigue con esa política es desarmar de antemano cualquier oposición al islam, con el pretexto de que los yijadistas son solo una minoría.

4.-  Los terroristas son siempre minorías, pero pueden tener más o menos apoyo. Y es evidente que tienen mucho. Irónicamente escribí en tuíter: “Creo que los cientos de miles de musulmanes en Cataluña van a manifestarse con furia contra el terrorismo islámico”. En París se convocó una manifestación de esas, a la que acudió un centenar de personas, no todas musulmanas. Los hechos reales son que la mayoría de los islámicos desprecian nuestra cultura, a lo que tienen derecho, pero no en nuestros países. La consideran una cultura decadente, en lo que probablemente tienen alguna y aun bastante razón. Y la tendencia general en el mundo islámico no es, desde hace muchos años, a una “occidentalización” sino a todo lo contrario. Basta ver fotografías de mujeres en Teherán, El Cairo, Kabul y muchos otros lugares hace treinta o cuarenta años y las actuales. La misma Turquía, antaño una peculiar democracia tutelada por el ejército, sigue esa orientación. Y dentro de Europa, las crecientes minorías musulmanas tienden a una mayor radicalización. En España es particularmente peligroso porque la memoria de Al Ándalus sigue muy viva en el  mundo islámico, como de vez en cuando se encargan de recordarnos.

5.- La Comisión islámica de España ha condenado “todo tipo de terrorismo”. La expresión es significativa, como la del PNV cuando, en relación con la ETA, “condenaba” todo tipo de violencia, es decir, la violencia “represiva” que los cuerpos de seguridad, equiparándola hipócritamente a los crímenes etarras. Hay que decir que, en la perversión del lenguaje habitual con el término terrorismo, no dejan de tener un argumento aparente: la UE, por medio de la OTAN, ha ayudado a sembrar el caos y la guerra civil, con cientos de miles de muertos, en Afganistán, Irak, Libia o Siria, provocado un golpe militar en Egipto, etc. El terrorismo islamista aparece entonces como una respuesta a tales hechos. Especialmente sangrante, y por haber intervenido España directamente en el crimen, fue el derrocamiento de Gadafi, que llevaba años de política moderada, derrocamiento que destruyó literalmente una sociedad antes tranquila, ordenada  y rica. ¿Han visto a alguno de los políticos europeos causantes hacer el más mínimo análisis autocrítico al respecto?  So pretexto de “democratizar” esos países los han llevado al desastre, y de paso están haciendo lo mismo en Europa. Me quedo prácticamente solo en la exigencia clave para España de abandonar la OTAN, una organización que supone una alianza con un país invasor de nuestro territorio (Inglaterra) en un punto clave para nuestra defensa, así como la desprotección de Ceuta y Melilla, ciudades españolas de hecho reservadas por la OTAN a Marruecos, a plazo más o menos largo. Una organización que convierte a nuestras fuerzas armadas en un ejército cipayo al servicio de intereses ajenos, bajo mando ajeno y en lengua ajena.

6.- Repliqué a uno de esos tuits que predicaban la unidad para acabar con los yijadistas: “Lo primero sería acabar con los repugnantes gobiernos que han premiado a la ETA y favorecido a los islámicos. Sin eso no hay nada que hacer”.

jueves, 20 de julio de 2017

El 17-18 de Julio de 1936


 Buenos días
Los españoles tienen en Internet un magnifico blog  en el que unos generales del Ejercito, ya retirados pues de otra manera no podrían mostrar sus opiniones sin caer en el rechazo legal, se expresan con una claridad meridiana sobre muchos aspectos de la vida actual nacional y sobre los problemas que los españoles tienen.
En este caso es un lector, un coronel retirado, el que les manda un articulo que yo considero que los españoles deben leer y difundir por todos los medios a su alcance ya que deja la situacion que aconteció el dia 18 de Julio de 1936 en su justo lugar.
Y sobre todo "El porque sucedió"
En esta España garbancera en la que decir la verdad sin eufemismos o sin utilizar mentiras interesadas es casi un delito( lo sera en breve) leer la verdad es, sencillamente, algo esplendido.
Como ya les digo lo he copiado de este Blog

https://generaldavila.com/

Coronel de Infantería de Estado mayor retirado  Gabriel Rodríguez Perez

En estas fechas, 17 a 20 de julio, se cumple el aniversario de la iniciación de una guerra, ahora llamada civil en casi todos los “medios”, pero que fue mucho más que una guerra civil, pues fue una cruzada contra la persecución religiosa y una guerra de independencia contra la Unión Soviética y su plan de dominar España para encerrar a Europa entre dos espacios soviéticos. Y por ello en estas fechas, todos los españoles tenemos el deber moral de recordar y hacer un homenaje a los militares de entonces que cumplieron fielmente su juramento a la bandera y a los miles de voluntarios civiles que se les unieron  y cumplieron con la misma firmeza, que llegó casi siempre al heroísmo y hasta el sacrificio de la vida. Y parte de ese homenaje debe ser siempre la misa por los que dieron su vida.

Ese inicio de guerra fue la derivación de un alzamiento, obligado por un un estado de necesidad, determinado por la situación. Para entender la situación en este momento, basta leer los periódicos, entre el 17 de febrero y el 16 de julio de 1936 ( sobre todo El Socialista), y/o los datos contenidos en los informes leídos en las Cortes por los diputados D. José Calvo Sotelo (asesinado el 13 de julio, por agentes de la D.G.S.) y D. José María Gil-Robles Quiñones, que no fue asesinado porque huyó a tiempo: Las elecciones del 16 de febrero habían sido un gran fraude, violentamente apoyado; y entre el 16 de febrero y el 16 de junio, hubo 330 muertos, 1511 heridos, 178 explosiones de bombas, 160 iglesias totalmente destruidas, 261 iglesias asaltadas, incendiadas o con destrozos, 155 atracos consumados, 79 centros políticos o privados asaltados, y multitud de agresiones, bombas recogidas sin estallar, destrozos, incautaciones, detenciones ilegales,etc. La impresión que daba España en el Extranjero quedó bien expresada en la circular del Real Automóvil Club de Inglaterra, en que advertía a sus socios que no se garantizaba ningún vehículo que entrara en territorio español.

La ilegitimidad del Gobierno está clara, al ser el beneficiario de un fraude violento. Y sobre . la legitimidad del régimen, basta tener en cuenta que la República se estableció mediante un gran motín, aprovechando las elecciones municipales, que dieron mayoría a las candidaturas monárquicas en proporción de 4 a 1. Por tanto, ni la República ni el Gobierno tenían legitimidad de origen ni de ejercicio, y no había impedimento moral para un levantamiento.

El alzamiento se empezó a preparar en marzo, cuando al mes de las elecciones, con continuo aumento de los desmanes, fue incendiada la iglesia de San Luis, en el cruce Gran Vía – Montera, que quedó totalmente destruida, rodeada por una masa que impidió llegar a los bomberos, y ello a la vista de la Dirección General de Seguridad.

El alzamiento con resultado tan desigual, puede hace pensar en una preparación deficiente, pero no podemos dudar de la capacidad del general Mola, “el Director”, que a su gran  preparación militar unía su experiencia política, por haber sido el último Director General de Seguridad de la Monarquía, en lo que demostró gran eficiencia. No parecía lógico en julio ni agosto,  cuando los escasos efectivos se reducían a la mitad por los permisos. Se estaba preparando para octubre. Pero la situación se imponía y además surgió el anuncio de la “Olimpiada Roja” en Barcelona, pretexto para la entrada de masas de individuos de diversa procedencia. Se preparaba  la Olimpiada de Berlin, famosa por su perfección. Para la Unión Soviética era una gran ocasión para su propaganda, por la fama que le darían sus buenos atletas; pero decidió no concurrir y organizar la “Olimpiada Roja”. Sólo se explica por algo muy importante; y ¿qué podía serlo más que España?

En esta situación, “el Director”, recibió una información, al parecer dos concordantes, de que el “golpe rojo” iba ser el día 29. Quedaba claro que no se podía esperar a octubre y había que adelantarse al enemigo. Y así surgieron las órdenes para los días 18 y 19 de julio, adelantándose  en  10 días. Hechos muy conocidos hicieron adelantarse al 17 en Melilla,  y al 18 en Sevilla, Cádiz, Córdoba, Pamplona, Burgos y Valladolid; y retrasarse al 20 en Oviedo, La Coruña y otras plazas.

Hay que recordar a los militares de entonces que, en su gran mayoría, nos dieron ejemplo de entusiasmo, heroísmo y sacrificio. Muchos murieron en combate. Y otros muchos fueron asesinados, como los que yacen en Paracuellos. A todos debemos nuestro homenaje. Y no podemos dejar de reprobar como infamia el querer borrar su honroso recuerdo, lo que nadie podrá conseguir.

Gabriel Rodríguez Pérez.  Cor. Inf. DEM. (R)

martes, 18 de julio de 2017

18 de Julio de 1936-aniversario


Hoy 18 de Julio de 2017 se conmemora el día en que media España decidió jugarse su vida, su hacienda y su vida peleando en campo abierto por una España más justa en vez de esperar a que una banda de rojos fuera a su casa a asesinarlos como hiciera con José Calvo Sotelo.
Hoy hace 81 años los militares apoyados por los españoles hicieron frente a la revolución socialista que había destruido la república en febrero de ese año y que había llevado a la sociedad por el camino del desastre.
Hoya los españoles sensatos recuerdan que su abuelos le dieron una patada a esa podredumbre que ahora llaman “idílica república” y devolvieron  España al lugar del mundo libre que por historia y civilización le correspondía.
Hoy es un dia de agradecimiento, recuerdo admirado y aplauso sentido
ARRIBA ESPAÑA

parece una entrevista prácticamente desconocida. “Una hora con el Generalísimo” fue publicada por el ABC de Sevilla el 18 de julio de 1937. En ella Franco admite que España “no estaba retrasada en lo social”, que su mando no tendrá carácter “interino” e incluso atisba ya la posibilidad de la reconciliación: “el Rey tendría que venir con carácter pacificador y no debe contarse en el número

https://gaceta.es/espana/franco-entrevista-1937-20170718-0650/de los vencedores”

18 de julio de 1937. Un año desde el levantamiento de una parte del Ejército y de la sociedad contra el régimen republicano. Los frentes llevan algunos meses estabilizados. A grandes rasgos, la España Nacional ocupa la mitad Oeste del país y toda la cornisa cantábrica (excepto Asturias) y la España Republicana la mitad Este, incluyendo Madrid, Valencia y Barcelona.
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El Nuevo Estado acababa de establecer el 18 de julio como Fiesta Nacional, “fecha en que España se alzó unanimemente en defensa de su fe, contra la tiranía comunista, y contra la encubierta desmembración de su solar”.
El diario El Español ha dado con el número 10.649 del ABC de Sevilla. Se trata del ejemplar del día 18 de julio de 1937, prácticamente imposible de encontrar al no haberse digitalizado y cuyo principal atractivo es unaentrevista con el general Francisco Franco. La pieza está firmada por el marqués Juan Ignacio Luca de Tena, y tal y como explica El Español, “viene apoyada por textos de Queipo de Llano, del cardenal Gomá, del general Aranda y hasta de José María Pemán”.
Luca de Tena describe a Franco como “un hombre tímido en el trato social, una cierta impresión de frialdad que en algunos momentos producen sus palabras se desvanece pronto en el interlocutor cuando al hablar, por ejemplo, del heroísmo de nuestros soldados la emoción le sube desde el corazón a los ojos, que le brillan entonces de manera inusitada”. Franco es “genial como militar e inteligentísimo como político”, apunta Luca de Tena, y señala las que a su juicio son sus principales virtudes: “Prudencia, Justicia, Fortaleza y Templanza”.
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Justificando el levantamiento militar

“El Movimiento Nacional no ha sido nunca una sublevación. Los sublevados eran, y son, ellos: los rojos. Vulnerada la Constitución que ellos mismos hicieron, negados los más elementales derechos de] hombre, comenzando por el de la vida; entregada España entera al dominio de los pistoleros, lanzadas las clases trabajadoras a una cruenta lucha fratricida, el Ejército interpretó el anhelo de la mayoría de los españoles, harto ya de asesinatos, saqueos y arbitrariedades. El Movimiento llegó cuando tenía que llegar: antes hubiera sido imprudente. Al Ejército no le es lícito sublevarse contra un partido ni contra una Constitución, porque no le gusten, pero tiene el deber de levantarse en armas para defender a la Patria cuando está en peligro de muerte”.

La suma de la Falange y el Requeté

“Las dos grandes organizaciones que en mayor número han contribuido con sus voluntarios a la guerra, y que más pueden contribuir con su espíritu a la estructuración de la Nueva España, aspiraban a un Estado totalitario, y por eso no se consideraban propiamente partidos, aunque, en realidad, actuaran como tales mientras existieron dentro de la España Nacional diversas ideologías y organizaciones distintas. Es una de las razones que hacíanimprescindible la Unificación, que será una inmensa ventaja para organizar el Estado nuevo.
Por otra parte, la coincidencia ideológica entre las dos organizaciones que han sido base para la unión, era ya muy grande antes de que ésta se realizase definitivamente. Existe, además, en España una gran masa neutra, sin encuadrar, de los que no han querido afiliarse jamás a ningún partido. Esa masa, que puede sentirse tímida para unirse a los vencedores, hallará en la Falange Española Tradicionalista y de las JONS el cauce adecuado para fundirse en la España Nacional”.

La Justicia Social

Franco reconoce que “España no estaba retrasada en lo social. Las leyes no eran malas, pero se ejecutaban mal”. El otro gran problema fue, a juicio del militar, que los gobernantes “solían hacer un arma política de las leyes sociales y provocaban la lucha de clases”. Por ello propone la “supresión absoluta de la lucha de clases; desaparición de las huelgas y lock-outs; mantenimiento de la función arbitral, hasta ahora encomendada a los Jurados Mixtos; pronto establecimiento de un Estatuto del Trabajo, que determinará los derechos y deberes de las clases obreras y de los empresarios de la Industria. En suma:dignificación del trabajo y respeto para la producción. Queremos mejorar las últimas leyes sociales, dentro siempre de los límites y posibilidades de nuestra Economía. Todos los españoles tendrán derecho al trabajo”.

La posibilidad de una restauración monárquica

“He hablado, en efecto, de una “posibilidad”. Añadiré que esta posibilidad necesariamente ha de estar sujeta a circunstancias de momento y de ambiente. Sobre este tema mis preferencias son conocidas de muy antiguo, pero ahora no cabe pensar más que en terminar la guerra; luego habrá que liquidarla; después construir el Estado sobre bases firmes… Entretanto, yo no puedo ser un poder interino”.
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“Si el momento de la Restauración llegara, la nueva Monarquía tendría que ser, desde luego, muy distinta de la que cayó el 14 de abril de 1931: distinta o diferente en el contenido, y, aunque nos duela a muchos, pero hay que atenerse a la realidad, hasta en la persona que la encarne. Sería, si el momento llega, un nuevo lazo de unión entre el nuevo estilo e ímpetu de las juventudes que están luchando, y las glorias tradicionales de España”.

El Príncipe Don Juan y la reconciliación nacional

Franco reconoce que Don Juan de Borbón, del que alaba su figura, quiso en varias ocasiones entrar en combate, mas Franco desestimó el ofrecimiento: “Mi responsabilidad es muy grande y tengo el deber de no poner en peligro una vida que algún día puede sernos preciosa. Debe tener en cuenta, además, que actualmente hay dos bandos de españoles en lucha, uno de los cuales está influido por tenebrosos poderes internacionales y esclavizado por el látigo de los rusos. Pero ya los echaremos del todo, y cuando en España no queden más que españoles, si alguna vez en la cumbre del Estado vuelve a haber un Rey, tendría que venir con el carácter de pacificador y no debe contarse en el número de los vencedores”.

Las fotografías de Guernica… que no eran de Guernica

Luca de Tena explica que Franco, una vez concluida la entrevista formal, le muestra unas fotografías “de una ciudad totalmente destruida por la metralla y la dinamita: casas hundidas, avenidas enteras destrozadas, montones informes de hierros, piedras y maderas”.
Ante la impresión que causan las imágenes en el periodista, Franco expresa: “Horrible, sí. A veces, las necesidades de una guerra o de una represión pueden conducir a tales horrores. Esta consideración es una de las razones que me han movido a no utilizar estas fotos que me enviaron hace unos días. Porque, fíjese, usted: no son de Guernica…”.

martes, 11 de julio de 2017

La utilizacion politica del asesinato de Miguel Angel Blanco


Buenos dias
Los españoles tienen flaca memoria y comulgan con enormes mentiras, con cuentos escritos para hacer un relato histórico que se aleje lo más posible de lo que realmente sucedió, esta vez a costa del asesinato de Miguel Ángel Blanco y los famosos espíritus salidos al calor de dicha barbaridad, el más conocido de los cuales es el de Ermua.
Tras el asesinato del concejal de Ermua MA Blanco la ira se desato por toda España y los españoles, al grito de a por ellos dejaron atrás la cobardía y el mirar para otra parte y se tiraron al cuello del separatismo vasco en un afán de destruir a quien de verdad apoyaba y apoya a ETA, el PNV.
Los españoles airados y rabiosos destrozaron unos cuantos baretos de eta, obligaron a los de Batasuna a salir, literalmente corriendo y a Arzalluz, ese magnifico pueco, a esconderse tras las faldas del sistema, sistema que basa su entramado constitucional en las Nacionalidades y autonomías, una de las cuelas, es el PNV.
Y el sistema se asusto, vio que la ira social desatada podía ser incontrolable y podía llevarse por delante al PNV y ante esto ideo los espíritus tipo el de Ermua, para ponerse delante de la ira, reconducirla y llevarla del cabreo a la mansedumbre democrática a través de capitalizar el enfado y convertirlo en un descafeinado “Espíritu” con el que se apaciguo a las masas a fuerza de slogans chorras como el de ETA aquí tienes mi nuca, las manitas blancas y demás mamarrachadas que consiguieron que el cabreo se convirtiera en mansedumbre y… hasta ahora.
Cuelgo un artículo de JJ Esparza que sigue la línea argumental que yo he descrito y que es, hasta ahora, el único que yo he leído que dice lo que realmente sucedió tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco.
La utilización política que se está haciendo en la actualidad de semejante barbaridad debería darle arcadas a todo español bien nacido


La verdad sobre el ‘Espíritu de Ermua’. Por José Javier Esparza

La democracia española está adquiriendo la enojosa costumbre de conmemorarse continuamente a sí misma. Lo hemos visto con el aniversario de las elecciones de 1977 y lo volvemos a ver hoy con los veinte años del asesinato de Miguel Ángel Blanco. Versión oficial: “aquel día el pueblo dijo ‘basta’ y todos, de izquierda y derecha, se unieron contra el terrorismo”. Bonito, pero falso.

martes, 4 de julio de 2017

España sin cimientos ni futuro









jueves, 15 de junio de 2017

Supresion de los vestigios franquistas en las unidades del Ejercito





Buenos días
El Blog de los generales es un blog realmente interesante donde una serie de magnificas personalidad que alcanzaron el generalato han puesto su enorme inteligencia, fuerza y patriotismo al servicio de una España que se niega a perecer.
En el dia de hoy una de las entradas, todas son excelentes
https://generaldavila.com/2017/06/14/ley-de-memoria-historica-vaya-tropa-general-de-division-rafael-davila-alvarez-r/comment-page-1/#comment-10916 

 un comentario ha llamado poderosamente mi atención por su inteligente exposición de hechos y su claridad expositora, creo que  es de ley, por lo bueno que es y por lo reglamentario de su contenido, que se lea detenidamente y a ser posible se publicite.
A la vista esta, no hay mas que mirar las fechaas, que hay muchos españoles sensatos, esta vez de uniforme, que levantaron la voz en defensa de España y su historia.
Saludos


Lorenzo Fernandez Navarro de los Panos Alvarez de Miranda |

El 26 de diciembre del 2007 entraba en vigor la infame ley 52/2007.
El 4 de enero del 2008 todas las unidades del ET recibían un MESINCET ordenando la confección de listas con los “vestigios franquistas” que había que suprimir.
¡Había mucha prisa!…. Era algo fundamental para mejorar la operatividad de las unidades.
Cierto coronel elevó, por conducto reglamentario, un informe reservado donde alertaba al Mando de que aquella ley era un torpedo bajo la línea de flotación del Régimen Constitucional.
Aquel informe decía:
De la lectura y análisis de la Ley 52/2007 se desprende que, a pesar del prolijo circunloquio establecido en su Exposición de Motivos, la eliminación de cualquier símbolo que represente la legalidad del Estado Español antes de la promulgación de la Constitución de 1978, poco o nada tiene que ver con una “Ley por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas a favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura”
Tampoco pretende -como proclama- la reconciliación de los españoles, pues trata de establecer con rango de ley quien eran los “buenos y quien los “malos” y por ello no promueve la coexistencia de símbolos -que ya la hay- sino la supresión de los símbolos de los “malos” excepto cuando su retirada no sea posible en la que se exige el acompañamiento.
Toda la letra y el espíritu de la Ley 52/2007, trata de establecer el principio de que la única legalidad institucional es la anterior al 18 de julio de 1936.
Si entrar en detalle de tamaña falacia, conviene recordar que la promulgación de la Segunda República fue enteramente ilegal.
Ilegal o alegal en su inicio, pues las elecciones que dieron paso al cambio de Régimen, eran municipales, para determinar la composición de las Corporaciones Locales, no un plebiscito para determinar la forma del Gobierno de la Nación, ello además de que la proclamación de la Segunda República tuvo lugar antes de finalizar el escrutinio y sin tener en cuenta los resultados, por lo que no fue otra cosa que un Golpe de Estado Civil. Y en cuanto a cualquier vestigio de legalidad de ejercicio, desapareció el 11 de mayo, antes de haber transcurrido un mes de su proclamación.
El espíritu de la Ley 52/2007 de negar cualquier legalidad que no proceda de la Segunda República, es tan evidente que se encuentra por doquier, como es el caso de que tras proclamar que pretende “suprimir elementos de división entre los ciudadanos para fomentar la cohesión y solidaridad” establece el “reconocimiento singularizado de los voluntarios integrantes de las Brigadas internacionales” sin hacer lo propio con los voluntarios extranjeros del otro bando.
En definitiva, el espíritu y la letra de la tantas veces citada Ley 52/2007 no es otro que dejar sentada la base de que no hay otra Legalidad que la -según el legislador- Republicana, interrumpida el 18 de julio de 1936, y por ello, aunque formalmente cite la Constitución de 1978 y sus valores democráticos, como referencia temporal para establecer el fin de la “dictadura”, en la práctica niega la legalidad de S. M. el Rey. Tanto si se considera la Monarquía “Instaurada” como “Restaurada”, y desde luego pone también en entredicho la Constitución de 1978 en cuanto fija la forma del Estado. Porque tanto si la Monarquía fue instaurada por Franco, como si fue restaurada recogiendo su propia legitimidad dinástica, ha obviado la legalidad “anterior al 18 de Julio” pretendida por la Ley 5272007.
Lo expuesto tiene la suficiente gravedad, como para que cada Escalón de Mando en el ejercicio de sus responsabilidades, CUMPLIENDO Y HACIENDO CUMPLIR LA LEY, pero utilizando cuantas posibilidades deje la misma, procure la permanencia de unos símbolos que, además de formar parte de la auténtica MEMORIA HiSTÓRICA, son, se quiera o no, matriz del actual Ordenamiento Constitucional.
Además no debe olvidarse que, llegado el momento, la Historia de España volvería a escuchar las palabras del Senado Romano a los asesinos del otro Caudillo Viriato.
Aquello se filtró a la prensa por interés político (“nos interesa que haya tensión de cara a las elecciones generales” Zapatero a Iñaki Gabilondo dixit) y tuvo muy graves consecuencias para el autor del informe
Hoy vienen a la memoria las palabras del cantar de Mio Cid: “Rey Don Sancho, Rey Don Sancho, no dirás que no te aviso, que a la Cúpula ha llegado, un alevoso fementido.
Tiene por nombre el de Julio, y Rodríguez de apellido….
La profética advertencia, solo sirvió para que el autor del informe pueda tener hoy tranquila la conciencia.
Y ahora que cada palo aguante su vela.