jueves, 18 de octubre de 2012

La izquierda quiere quemar curas



Buenos días
La izquierda española no aprende nada, la izquierda española se ha quedado anclada en los postulados impartidos por ZOP y su repugnante memoria histórica y con enloquecimiento total pretende devolver España a los tiempos del brutal socialismo republicano, de nada le han servido los 40 años de aquietamiento Franquista ni los 35 años de mas o menos democracia, los socialistas y sus cercanos parientes los comunistas y las bandas de extrema izquierda  vuelven por donde solian y de nuevo atacan al ser humano solo porque es decente y cabal, con slogans de la revolucionaria URRSS de  las primeras purgas


 500 mequetrefes, 500 repelentes fulanos abanderados por los más agresivos invadieron un colegio de Padres salesianos y al grito de “asesinarlos  son curas”,  “donde están los curas que los vamos a quemar “y demás slogans dignos de 30 años de cárcel destrozaron un colegio, agredieron a los profesores y tras destruir crucifijos e imágenes sagradas se fueron a celebrar la hazaña con un gran botellón revolucionario y antifascista.

La turba en cuestión la componían memos de no más de 17 años, bobos a los que sus padres deberían darles unos capones y ponerlos de cara a la pared, pero que en vez de hacer tal cosa aleccionan a los jovencitos estúpidos en como asaltar el cole y como utilizar las cerillas en su interior, porque este tipo de actitudes vienen dadas por la educación que los churumbeles con pretensiones de asesinos reciben en el colegio y en sus casas, estas barbaridades son el resultado de la educación progresista que durante 30 años ha asolado a colegios, Institutos y Universidades, es el resultado de la falta de principios educativos, intelectuales, culturales y morales que se ha inculcado a la desnortada y botellonera juventud, en este caso Extremeña , para vergüenza y oprobio de los millones de extremeños que llevan años denunciando lo que sucede en su region, comarca ahora llamada autonomía   que en el trascurso de los 30 años de dominio socialista se ha embrutecido y asnado hasta grados estupefacientes y cuyo retroceso en todos los órdenes de la vida salta a la vista.

Los jóvenes que asaltaron el colegio de Merida con intención de quemar vivos a los Padres Salesianos  que imparten clases en la citada institución, no lo consiguieron pero no fue por falta de interés en hacerlo sino porque estos no estaban en ese momento en el colegio, los aberrantes muchachitos entonces se dedicaron a destruir crucifijos, quemar imágenes y destruir todo signo de la religión católica y de cultura civilizadora  que hallaron a su paso, eso sí al grito de “sois unos fascistas “ y Viva Lenin. 

Las grandes barbaridades comienzan de alguna forma y esta de ayer parece bastante apropiada, en esta ocasión se ha saldado sin muertos, con heridos pero sin víctimas mortales, los chicos que muy ufanos hacían botellón tras la agresión y se enorgullecían de su hazaña no van a ser ni amonestados, de manera que se envalentonaran y tras recibir aplausos de los comisarios políticos  de turno serán de nuevo aleccionados para que hagan una nueva barbaridad, mientras los padres comentaran encantados el valor revolucionario y socialista del pequeño mastín que han criado sin bozal en su hogar y al que han enseñado a morder curas.

La izquierda española está en marcha, ha convocado huelgas generales, dia 14 de Noviembre, huelgas estudiantiles más o menos revolucionarias, paros parciales, otro asalto al Congreso de los diputados y demás desmanes con los que acostumbra obsequiar a los españoles para destruir a un partido que casi no necesita estos empujones ya que Rajoy y su equipo se han encargado de machacarlo a conciencia dejando a sus votantes con una mano delante y otra detrás, la izquierda moviliza a sus huestes para hacer de España un país invivible y mientras la derecha política mete la cabeza debajo del ala y cree que todo se arreglara si se arregla la economía, economía que no puede arreglarse sin antes arreglar el estúpido estado autonomico que se come los recursos de la Nacion , la situación es bastante dramática, un batiburrillo de estupidez. Intereses bastardos, secesionistas aprovechados, nacionalistas abusones, izquierdistas enloquecidos, españoles hartos de todo, derechistas incapaces, politicos trapaceros y legisladores sinvergüenzas han hecho de España un absurdo al borde de la aniquilación

¿Los españoles necesitamos  suicidarnos cada tanto tiempo?
Al parecer si

martes, 16 de octubre de 2012

Estudio de la situacion del ejercito español

 

Buenos días
Hacía mucho tiempo, años diría yo que no leía un memorándum tan claro compacto y digno de atención como este, es excepcional en su forma y en su fondo, es la recopilación de lo que ha sucedido en los ejércitos desde la llamada transición hasta nuestros días, el recuerdo doloroso de la paulatina destrucción de las fuerzas armadas a manos de los políticos llamados democráticos, de cómo gente sin escrúpulos a destruido la columna vertebral de la Nación, de cómo los políticos para petados en grandes palabras y magníficos principios han destruido los de la milicia, base esencial de la unidad nacional que ahora y tras esa destrucción se pone en tela de juicio.
La destrucción de las esencias que conforman el espíritu que ha dado continuidad a España a través de los siglos tenía su más prístina forma en la milicia española que con su fuerza y vigor ha sabido defender a España de sus enemigos a través de los siglos eran fundamentales para el posterior desarrollo de lo fraguado en la transición y que en estos momentos llega a su fase culminante, la destrucción de España, la implosión de la Nación en beneficio de las regiones convertidas por los políticos en Naciones independientes al margen de la historia y el ser nacional.
De como algunos generales del ejercito han traicionado su juramento y han arrastrado a la milicia  con su politica destructiva y antinacional.
les dejo este párrafo  a modo de preambulo

La partitocracia ha encontrado un método infalible para destruir dos virtudes esenciales en los Ejércitos: la disciplina y el compañerismo. Basta adoptar un régimen de ascensos discrecionales, a partir del empleo de Capitán. Ya se ha hecho: los resultados no se harán esperar. Si además se introduce una formación de Oficiales en la que se mezclan los métodos de nuestras Universidades con la formación específicamente militar, a menos que nuestros futuros Oficiales hagan un milagro, la suerte de las Fuerzas Armadas está echada: ser víctimas de la partitocracia que está destruyendo España.

Lean despacio la historia de la destrucción Nacional a través de la destrucción de sus ejércitos y reflexionen sobre el sentido último de este memorandum

 

Colectivo Alborán: “La partitocracia ha encontrado un método infalible para destruir la disciplina y el compañerismo, dos virtudes esenciales en los Ejércitos”

Legionarios desfilando por las calles de Madrid el pasado 12 de octubre.
Legionarios desfilando por las calles de Madrid el pasado 12 de octubre.
Colectivo Alborán.- Eso que llamamos Estado en su concepción actual reposa en Instituciones que como la Magistratura y las Fuerzas Armadas vienen a constituir su propio esqueleto jurídico y social, sin cuya existencia y adecuado funcionamiento puede decirse que no hay tal Estado o, por lo menos, que no tiene la capacidad necesaria para cumplir sus funciones esenciales (seguridad, libertad y justicia) que son las que definen su existencia.
No es un secreto que el origen del Estado es proporcionar seguridad a los ciudadanos y que para lograrlo cuenta en principio con un instrumento esencial: las Fuerzas Armadas, completadas para las cuestiones de orden público por las Fuerzas de Seguridad. Aquellas son, por lo tanto un elemento esencial del Estado y, en cumplimiento de su función, que no es otra que combatir ante una agresión exterior, necesitan un cierto grado de autonomía interna.Curiosamente, a partir de alguna de nuestras numerosas Constituciones decimonónicas se ha venido añadiendo a la misión de defensa exterior para la que nacieron y que es su única carta de identidad, una función digamos secundaria, consistente en encomendarles la garantía de la permanencia de cada uno de los regímenes políticos que han aparecido en España, que han sido demasiados.
Las Fuerzas Armadas españolas, especialmente el Ejército y la Armada han sostenido muchos conflictos con el exterior durante los siglos XIX y XX, pero raramente han defendido ningún sistema político cuya pervivencia les había sido encomendado; mas bien han eludido esa función. Ni en 1814 defendieron la Constitución de Cádiz, ni evitaron la caída o sustitución de tantas otras a lo largo del XIX; por el contrario, a veces contribuyeron a su desaparición como en 1834,1837, 1868 y 1874.Así, ya en el siglo XX, en 1923 apoyaron la Dictadura que acabó con la Constitución de 1876, en 1931 no defendieron la Monarquía; sí lo hicieron con la II República en 1934 ante la revolución socialista de Asturias y, finalmente, se alzaron contra el Frente Popular en 1936. Si a partir de 1975, las Fuerzas Armadas hubiesen defendido las Leyes Fundamentales como era su obligación constitucional, contenida en la Fundamental Ley Orgánica del Estado, aprobada por referéndum por el pueblo español, la llamada “transición” no hubiera sido lo que fue. No lo hicieron, y no es del caso preguntarse por qué fue así.
En cambio, siempre que ha habido un conflicto exterior o estaba en juego el interés de España, sus Ejércitos y su Armada han defendido esta Nación con resultados desiguales, pero nunca faltaron a su deber de combatir. Así lo prueba su actuación ante la emancipación de Hispanoamérica, la guerra del Pacífico, la de Marruecos en 1860 y las intervenciones en Méjico, República Dominicana y Cochinchina, la guerra con los EE.UU. en 1898, y las subsiguientes campañas de África hasta 1925.Continuación de ellas pueden considerarse la intervención de la División Azul en la URSS durante la II Guerra Mundial y, más recientemente, las campañas en los Balcanes, Irak, Afganistán, Líbano y Libia. Todas obedecen a la misma exigencia de servicio y defensa de España, contribución a sus alianzas y, en definitiva, sus intereses, aunque quieran disfrazarse de “misiones humanitarias”; también lo han sido, pero siempre en un plano de actuación militar, sostenida por la fuerza y por el combate en caso necesario. No es óbice para ello que en toda guerra pueda y deba darse algún tipo de negociación o actuación humanitaria.
En el transcurso de los dos últimos siglos y hasta hoy, los hombres de las Fuerzas Armadas españolas han sabido adaptarse a las circunstancias, cuya variación ha sido muy rápida desde 1989. No puede decirse lo mismo de quienes han ocupado, o mas bien copado, los puestos fundamentales para la gobernación y buena marcha de los Ejércitos que, por ignorancia o por evidente y demostrada mala fe, debido a su antimilitarismo rampante o disimulado, han dado lugar a la actual situación acerca de la cual una alta autoridad política ha dicho muy recientemente que “los militares tiene muchos motivos para quejarse”. Y tanto.En 1975 las Fuerzas Armadas abandonaron precipitadamente el Sahara español, según la decisión absolutamente infundada de unos gobernantes acuciados por un miedo que no tenía el menor fundamento pues aquella entonces provincia, estaba bien defendida por las Fuerzas Armadas.
A pesar de la humillación sufrida, los Ejércitos continuaron adaptándose en su organización y métodos a la evolución de la situación estratégica general, que sufrió un cambio radical al derrumbarse el telón de acero en 1989. En el Ejército de Tierra se sucedieron las reformas a base de los planes META y NORTE que solo conllevaron enormes reducciones de Unidades y efectivos; simultáneamente sus componentes fueron objetivo favorito del terrorismo etarra hasta tal punto que casi dos tercios del total de víctimas eran miembros de las Ejércitos–guardia civil incluida—o policías. Esta circunstancia se ha olvidado, al parecer, al igual que la insidiosa actuación antimilitar de gran parte de la prensa en aquellos años.
Simultáneamente, el nefasto Gutiérrez Mellado con su rencor inexplicable, su soberbia, su ignorancia de los sentimientos de sus subordinados, y sus contínuos desaciertos, agravaba notablemente la situación. Ante los continuos asesinatos terroristas de sus compañeros solo se le ocurrió decir en una inolvidable Orden General que “ETA estaba dando sus últimos coletazos”. Su primer sucesor civil al frente del Ministerio de Defensa, el inepto Rodríguez Sahagún, aumentó aún más la crispación militar. Alguien debió pensar, –una vez despachado Suárez, que había colmado la indignación de los altos mandos militares al legalizar el PCE, mediante un engaño en el que estúpidamente cayeron aquellos– que había llegado el momento de montar una ridícula conspiración cortesana que las propias Fuerzas Armadas en su conjunto hicieron fracasar. Una vez más la llamada cúpula militar no estuvo a la altura de las circunstancias, pues en lugar de subrayar que la lealtad del Ejército a sus mandos de aquella hora, había sido la única causa del fracaso, hicieron todo lo contrario, cubriéndose de ceniza y casi pidiendo perdón por lo que había sido su defensa de un régimen, que las consideraba poco de fiar.
A partir de aquella actitud y, pasado el susto, la decisión de acabar con el poco poder que quedaba a las Fuerzas Armadas fue manifiesta “en todo el arco parlamentario”. Había triunfado una “partitocracia”, cuyo influjo iba a infectar hasta hoy todo el cuerpo social.Cuando, como lógica consecuencia del 23 de febrero, llegó al poder Felipe González, quien astutamente acudió en uno de sus primeros actos oficiales a una misa de campaña en la entonces División Acorazada “Brunete”, habían sido tomadas dos decisiones: desalojar a los militares de la cúpula del Ministerio de Defensa, depurar a los mandos más profesionales y ajenos a los partidos y dirigir el interés de los restantes hacia nuestra entrada en la OTAN.
Simultáneamente una increíble Ley de Objección de Conciencia iba a hacer imposible el cumplimiento del artículo 30 de la Constitución que imponía el Servicio Militar Obligatorio. Íbamos hacia unas Fuerzas Armadas con escasos soldados, cada vez más débiles, y sometidas a los intereses políticos del partido en el poder.El primer agente de esta transformación fue Narciso Serra, ayudado por un puñado de profesionales, situados especialmente en los Servicios de información o en la cumbre del Ministerio de Defensa, ya con sus palancas principales en manos de políticos de nuevo cuño. Se ninguneó a los Estados Mayores mientras que el Ministerio de Defensa se poblaba en sus altas esferas de políticos ignorantes e incompetentes en la materia; a la vez se negaba a los profesionales militares derechos como el de asociación reconocidos por la Constitución a todos los españoles e incluso se intentó expulsarles de sus domicilios; simultáneamente, los ascensos y destinos se hicieron cada vez más permeables al sectarismo político, aunque hace poco tiempo Narciso Serra, ahora al frente de una Caja de Ahorros catalana quebrada, haya tenido la desfachatez de negarlo.
En tanto, proseguían las reorganizaciones militares con medios y efectivos cada vez menores. En estos menesteres los informes y deseos de los Estados Mayores cada vez tenían menos peso; el poder estaba ya en otras manos.La situación empeoró notablemente con Federico Trillo quien continuó “civilizando” el Ministerio y sometió a las Fuerzas Armadas, singularmente a la Armada, a todo tipo de fechorías. Hoy es considerado unánimemente por los profesionales militares como el peor Ministro sufrido desde 1978.
El señor Aznar, Presidente del Gobierno, que había eludido el servicio militar mediante una añagaza nupcial, decidió, parece ser que a petición del separatismo catalán, suprimir el Servicio Militar Obligatorio, ya hecho imposible por la Ley de Objección de Conciencia.
Que figure en el artículo 30 de la Constitución la obligatoriedad del tal Servicio no fue óbice para que Trillo anunciase triunfalmente en el Telediario de TVE de las 3 de la tarde que “se acabó la puta mili”, frase definitiva para un Ministro de Defensa. Tal medidas viola claramente la Constitución pero nadie puso sobre la mesa tal violación, ni nadie calculó los efectos que sobre la Defensa tendría tal medida; entre ellos dejar a España con escasos soldados y sin reservas movilizables. La defensa de la Nación se haría por los mercenarios que se pudiesen reclutar y pagar.La vieja y equivocada tesis del CESEDEN: “La defensa es cuestión de todos” se había transformado en que la Defensa no es cuestión de nadie; a nadie interesa y menos que a nadie a los partidos políticos quienes en sus ofertas electorales omiten sistemáticamente toda alusión a esta cuestión, tan nimia para ellos.Algo había que hacer con los disminuidos Ejércitos y pronto se encontró la solución. Aparecieron en el horizonte dos cuestiones muy bien planteadas. Ahora España iba a ser el paladín de las “misiones de paz” e íbamos a entrar en la OTAN, a pesar del socialista “OTAN, de entrada NO”.
Precisamente, en un momento en que poco faltaba para que la OTAN tuviese que revisar a fondo su estrategia, cuando se quedo sin el enemigo soviético. En realidad, la Alianza no cubría ni cubre la parte de nuestro territorio más amenazada; ahora las amenazas, en el lenguaje tecnocrático de los responsables de la Defensa, se han transformado en “riesgos”, es decir, en algo accidental e imprevisible. La ilusión de recuperar, como contrapartida a nuestra entrada en la OTAN, la soberanía sobre Gibraltar, ni se la plantearon nuestros políticos. Entramos en la Alianza tras un surealista referéndum, pero no en su organización militar que es como hacer una tortilla sin huevos.
Mientras las “misiones de paz” lo eran en Hispanoamérica o en otros teatros más lejanos, todo marchaba bien y los militares ya tenían en qué pensar; lo malo fue cuando aquella misiones recuperaron su carácter militar en la guerra de los Balcanes. Allí se combatía y había bajas, parte de ellas producidas por unos materiales obsoletos, como los viejísimos BMR, o helicópteros, adquiridos por decisiones políticas o económicas de Ministros como Eduardo Serra; fue el caso de los Cougar. A todo se sobreponían nuestros soldados y cuadros de mando cuyas virtudes son inagotables; el sistemático y extendido antimilitarismo se replegó; ahora había que cambiar de táctica y los Ejércitos eran la mejor y más barata ONG de que disponía España. Era verdad, pero se olvidaba que la misión de un Ejército y sus indudables virtudes en el caso de España lo son para combatir por una causa justa. Así se vio en el episodio de la isla de Perejil, ocupada tras expulsar a los marroquíes, “con fuerte viento de Levante “, como anunció triunfalmente Trillo. Peor fortuna tuvo el envío a “una zona hortofrutícola”, situada en el derrotado Irak, de Unidades de pacificación, que, según se nos dijo, iban a hacer posibles buenos negocios de nuestras empresas en las tareas de reconstrucción; para ello se llegó a nombrar un Comisario. La ilusión se acabó y el esfuerzo realizado fue estéril cuando, de forma vergonzosa, fueron retiradas nuestras Unidades por Zapatero, con la consiguiente pérdida de prestigio de España. Era un indicio de lo que iba a suceder en los años inmediatos en las Fuerzas Armadas.Años antes, seguramente para crear la “cultura de defensa” de que tanto hablaban en el Ministerio de Defensa, Aznar, por sí y ante sí, sin consulta alguna, decidió liquidar, como si se tratase de una ferretería, el glorioso legado cultural y patriótico que era el Museo del Ejército de Madrid para, a la vez, romper la estética del Alcázar de Toledo, desperdigar sus colecciones, destruir el Museo del Asedio y hacer que la señora Chacón lograse convertir lo que había sido el mejor Museo militar del mundo en un monumento a la “memoria histórica”. Sin la colaboración, entusiástica en aquel caso, de determinados Generales y la indiferencia de la mayoría, tal expolio no habría sido posible.Estamos ya en plena actualidad. La capacidad combativa de los Ejércitos está seriamente condicionada por la permanente escasez de recursos, cada vez más acentuada. Los materiales ya no soportan su inadecuación a las misiones de combate en Afganistán y su sustitución por vehículos y medios de defensa adecuados tiene un ritmo lentísimo y cada día más difícil, lo que causa un tremendo esfuerzo y aumento del riesgo de nuestros admirables mandos y soldadosLa práctica supresión de la Sanidad Militar, de sus avezados médicos y de la red hospitalaria militar,–otra obra de Trillo–, crea serías dificultades que se unen a una logística muy difícil, dada la escasez, cuando no la falta de elementos de combate y apoyo.
Por otra parte, los relevos de mandos y tropa son cada día más difíciles de forma que hay Oficiales y Jefes que repiten una y otra vez su servicio en aquel territorio donde, evidentemente, las posibilidades de victoria se han esfumado por una pésima dirección política de la que, por esta vez, España no es responsable.
La política de “desmilitarización” de las Fuerzas Armadas para aproximarlas cada vez más a una especie de institución benéfica desnacionalizada, ha sufrido durante el gobierno de Zapatero un gran impulso, gracias a Ministros como Bono, Alonso y Chacón. Uno de los hitos más notables de este esfuerzo fue la creación de la llamada Unidad Militar de Emergencia (UME), dotada con profusión de medios que precisaban las Unidades de Zapadores; se han aumentado los emolumentos de sus componentes, instruidos en misiones de bomberos. La Unidad es un Cuerpo Especial, separado del resto de los Ejércitos, con dependencias no siempre militares lo que no deja de crear problemas. Si un pésimo político cree que los bomberos deben ser militares, que los militarice; pero que no haga bomberos a soldados cuya función es otra.
De este modo, se restan medios y mandos a las Unidades militares, cuya misión esencial es el combate, sin mengua de la atención y ayuda que siempre han prestado en caso de necesidad a la población civil.
Se nos dice, como consuelo o justificación, que la opinión pública sitúa a las Fuerzas Armadas como la institución más valorada, cosa cierta pero que tiene una explicación. Los españoles ven en ellas la casi única institución de la Nación en la que no se roba ni se dilapida el dinero de los contribuyentes y que soporta con disciplina y grandes sacrificios los disparates de los políticos; su carencia de patriotismo y, en definitiva, sus dislates y falta de respeto a los ciudadanos a los que siempre mienten.
Las Fuerzas Armadas son hoy la única institución inmune a la mentira y a la corrupción generalizada. Son disciplinadas y leales a la Nación, mientras mantienen en sí unas virtudes como el amor a España, el respeto a sus símbolos y a quienes por ella se sacrificaron hasta morir, junto con el orgullo ser español, hoy muy difíciles de encontrar en España.
La partitocracia ha encontrado un método infalible para destruir dos virtudes esenciales en los Ejércitos: la disciplina y el compañerismo. Basta adoptar un régimen de ascensos discrecionales, a partir del empleo de Capitán. Ya se ha hecho: los resultados no se harán esperar. Si además se introduce una formación de Oficiales en la que se mezclan los métodos de nuestras Universidades con la formación específicamente militar, a menos que nuestros futuros Oficiales hagan un milagro, la suerte de las Fuerzas Armadas está echada: ser víctimas de la partitocracia que está destruyendo España. Pertenezco al Arma de Artillería que fue disuelta tres veces por oponerse a los ascensos discrecionales. Sé lo que digo.
*El ‘Colectivo Alborán’ lo forma un grupo de altos mandos del Ejército español, retirados y en activo, que cuentan con una cualificada experiencia militar y una notable preparación académica. A todos ellos les une un denominador común: el amor a España y la preocupación ante los acontecimientos que vive nuestra nación.

lunes, 15 de octubre de 2012

España sin salida y Rajoy a lo suyo

Buenos dias

El  comentario  de Arturo Perez Reverte que utiliza el profesor Centeno como colofon  de su articulo es de una contundencia que no deja lugar a dudas, comentario que hago mio en toda su extension:

“Solo creeré a un Presidente, sea del color que sea, cuando confiese que este Estado-disparate es insostenible y diga 'me voy a cargar esta barbaridad'. Porque no paran de hablar de soberanía respecto a Europa quienes son incapaces de ejercerla en su propio país, sobre sus políticos. Dicho en corto, señor Presidente: no hay cojones. Es tan prisionero de su propia chusma político-autonómica como el PSOE es de la suya. Así que, cuando lo pienso, me veo deseando una intervención exterior”. 

Cobardía sin precedentes, incompetencia inaudita, venalidad generalizada y corrupción masiva, tanto política como institucional y financiera, como jamás se habían producido simultáneamente en nuestra Historia. Nunca en 500 años, ni siquiera durante la invasión napoleónica, España ha estado tan cerca de su colapso económico y político. “España se la juega al demorar tanto el rescate”, afirma el influyente Washington Post. Eso y que la tardanza de Rajoy puede tener “un efecto devastador”. Se trata de una monstruosidad sin parangón ya que Rajoy, sin estrategia de futuro alguna, vuelve a poner sus intereses cortoplacistas por encima de los de España y de Europa.
El miércoles el FMI ponía cifras al desastre: “La prima de riesgo española puede subir hasta 750 puntos básicos si no se pide el rescate sin dilación y se somete a sus condiciones”. La economía "caería hasta un 3,2 % en 2013”, después de haber enterrado decenas de miles de millones en bancos que deberían haber sido cerrados. El FMI también augura “un desplome histórico del crédito” y Bloomberg añade que “el agujero negro de los presupuestos no deja de crecer, no existe posibilidad alguna de que España cumpla sus objetivos". Está siguiendo, dicen, "el camino de Grecia”.
Y el jueves, S&P recortó el “rating” de la deuda en dos escalones hasta dejarlo a uno del bono basura, al mismo nivel que Marruecos, y con perspectiva negativa “por los importantes riesgos del crecimiento económico  y de su  Presupuesto, así como la falta de una dirección política clara”. El temor ahora es que Moody's nos degrade en breve a bono basura, lo que desestabilizaría los mercados y provocaría una fuerte huida de nuestra deuda. Mientras tanto, al irresponsable de Rajoy solo le preocupa su poder que depende de Galicia y de Álava.
Luego Mas afirma en la Fiesta Nacional, para mayor ofensa, que destruirá España sí o sí, e invita a los catalanes a “comprar solo los productos de casa”. Y Rajoy, con una cobardía que raya en la alta traición, se limita a decir que “fuera de España no se está en ninguna parte”, o sea “váyanse y verá que mal se está”, en lugar de responder que de momento, ni un solo euro, y de seguir así, en cumplimiento de la Constitución anulará la autonomía a Cataluña. Su Majestad, por su parte, riñendo a Wert por enfadar a los separatistas y el Príncipe asegurando que “Cataluña no es ningún problema”. ¿Pero cómo que no es ningún problema? ¿Acaso no se dan cuenta estos insensatos del enorme daño internacional que están ocasionando a España con su cobardía, y de cómo su apocamiento alienta la secesión? Están jugando con el destino de España sin dignidad y sin honor.
La razón de nuestra ruina: “las élites extractivas”.
Centrándonos en la economía; mientras la deuda de España es ya inasumible, las oligarquías política y financiera, las “élites extractivas” antidemocráticas, no están dispuestas a renunciar ni a uno solo de sus inauditos privilegios. ¿Acaso va a prescindir la señora Cospedal, la primera obligada a dar ejemplo, de su legión de asesores, su televisión, sus embajadas, sus empresas públicas y sus inaceptables privilegios? ¿Van a prescindir miles de concejales del coche con chófer y sus dos asesores per cápita? ¿Van a cerrarse las 4.000 empresas públicas inútiles donde han enchufados a 500.000 parientes?
Rajoy, sin estrategia de futuro alguna, vuelve a poner sus intereses cortoplacistas por encima de los de España y de Europa
¿Acaso cerrarán los bancos inviables en lugar de regarlos con decenas de miles de millones que jamás se recuperarán? ¿Se acabará de una vez por todas con el increíble expolio del cupo vasco, que Rajoy les ha rebajado para tratar de ganar en Álava 1.000 ridículos millones, frente a 10.000 millones que les tocarían si tributaran como los demás (menos 2.000 de gastos que asumen), y frente a los 5.000 millones que es su parte en intereses deuda, paro y aportación a la UE, –y que pagamos por ellos–?
Pues no. Han destruido en un solo año nada menos que el 18,2% de la riqueza de las familias, han llevado a la miseria a la cuarta parte de la población, y les da lo mismo. Y si hay que arruinar a otra cuarta parte, pues se hace. Ya somos el país con mayor desigualdad social de Europa. La diferencia de rentas entre en el 20% de la población más pudiente y el 80% restante es de 7,5 veces, casi el doble que Alemania y casi el triple que Noruega. Y, al contrario que en otros países con fuertes desigualdades donde la situación mejora, en España, a base de recortes sociales e impuestos, no deja de empeorar mientras los ricos siguen exentos. 
El gran enigma es cómo los españoles aguantan a esta chusma depredadora sin rechistar. Hasta en la “modesta” Manilva, Málaga, la alcaldesa de IU  ha colocado ya a 13 familiares y ahora a su hija, que cobra sin aparecer. Para ello suben los impuestos a la clase media y a los más desfavorecidos, lo que nos sumerge en una espiral deflacionista sin fin. Y son tan increíblemente tramposos que se inventan un nuevo IPC que reduce ¡a la tercera parte! las subidas de precios para recortar pensiones y salarios reales. Pero a mis familiares, a mi VISA oro y a mi coche oficial que no me los toquen. Parece que no hay quien pare esta locura y ponga en marcha un proceso constituyente que barra a las “élites extractivas”, o ladrones a secas.
Ni el rescate es suficiente, ya  no podemos devolver la deuda.
Dice Wolfgang Münchau, el columnista estrella de FT, que en España lo peor está por llegar, y que la cuestión no es si la recuperación española será en 2013 o en 2014, sino si se recuperará al final de la década. Y nos recuerda que la “deuda total española" –incluyendo la de familias y empresas no financieras, que es del 227% del PIB, y la pública y la de los bancos, del 400 % del PIB– es "la más elevada del mundo desarrollado". Por ello ni siquiera el rescate puede evitar la suspensión de pagos. Solo aplazarlo y agravarlo.
Entre 2013 y 2014 España necesita casi 500.000 millones de euros para refinanciar vencimientos y deuda nueva, más 300.000 millones para lo mismo en la banca. Todo ello, por supuesto, avalado por los españoles. ¿Quiere explicar alguien quién nos va a prestar otros 800.000 millones solo por la barba de Rajoy? La deuda exterior de España a final de 2011 ascendía según el BdE a 1,77 billones de euros, algo que no nos ha llevado a la suspensión de pagos porque el BCE ha financiado temporalmente 175.000 millones .
Ni siquiera el rescate puede evitar la suspensión de pagos, solo aplazarlo y agravarlo
La deuda neta, es decir, descontando lo que los extranjeros nos deben,  asciende a casi al 100% del PIB, la cifra más elevada del mundo. Y para acabar de arreglarlo, familias y empresas están retirando de los bancos españoles y sacando del país 20.000 millones de media al mes –235.000 millones de julio a julio según el BdE o 296.000 según el FMI– para ponerlos a salvo de políticos y banqueros rapaces y corruptos que actúan por encima de la Ley –la “estafa” de las preferentes no es delito, dice el Fiscal General–. Un hecho que agrava la situación exponencialmente.  
¿Cómo un país que no puede imprimir su propia moneda puede devolver el 100% del PIB, y además con un 25% del PIB huyendo anualmente? La respuesta es simple: no puede. España necesita una quita de al menos el 30% de la deuda pública –lo que se llevará por delante la caja de las pensiones y la banca– y privada, empezando por la deuda hipotecaria, lo que elevaría la renta disponible de las familias y lastraría el crecimiento y el empleo más que ninguna otra medida alternativa. El dinero tirado a la basura en el salvamento de bancos inviables aplicado a una quita hipotecaria habría generado un crecimiento del PIB del 1% y creado cientos de miles de empleos. No tienen perdón de Dios.  
Y termino citando al gran novelista Arturo Pérez Reverte en Twiter: “Solo creeré a un Presidente, sea del color que sea, cuando confiese que este Estado-disparate es insostenible y diga 'me voy a cargar esta barbaridad'. Porque no paran de hablar de soberanía respecto a Europa quienes son incapaces de ejercerla en su propio país, sobre sus políticos. Dicho en corto, señor Presidente: no hay cojones. Es tan prisionero de su propia chusma político-autonómica como el PSOE es de la suya. Así que, cuando lo pienso, me veo deseando una intervención exterior”. 

sábado, 13 de octubre de 2012

Leccion catalana el dia 12 de Octubre



Buenos días
Por primera vez en muchísimo tiempo en Cataluña se ha oído un lema singular: Cataluña es España- NO al separatismo.

Por primera vez los propios catalanes sin necesidad de ser amparados por partidos políticos que se apunten el tanto, los catalanes han salido a la calle a recordarle al resto de españoles que son tan españoles como los de Jerez de la Frontera, que tienen los mismos derechos que los demás y que nadie habla en su nombre y menos que nadie el  nacionalismo catalán, han salido alegremente y no han querido que el 12 de Octubre, fiesta de la Hispanidad fuera olvidada en Cataluña, se han concentrado y han gritado a pleno pulmón VIVA ESPAÑA en las narices de una buena cantidad de secesionistas que pretenden apropiarse de Cataluña y transformarla en un estado pobretón, cateto y  sucio , un” paisito”  de andar por casa en el que sus habitantes digan “Ave Cesar” al más tonto de entre ellos, al “Duce butifarra”, a Arturito Mas, el conducator paleto que sonríe con la mandíbula al viento al mejor estilo Mussolini y ya se cree el líder de una republica al margen de leyes y derechos históricos en el que el, MAS, sea el referente social y político.

El líder que llevara a los moñas de la Barrertina y el soufflé a los más altos destinos de la” humanidad europea”, MAS se siente Benito y sus corifeos admirados camisas negras del renovado partido único catalán, el autentico, el genuino, el que velara por las esencias catalanistas y perseguirá toda veleidad española, en definitiva, estos paletos creen que Cataluña es suya y ayer unos cuantos miles de  catalanes decididos y contra corriente, a cara descubierta y con coraje les dijeron que NO, que son españoles y que van a seguir siéndolo, que no se doblegan y que no tragan con esa banda de necios que a fuerza de violencia institucional , coacción policial y leyes ilegales pretenden quedarse con Cataluña en nombre de los catalanes.

Los partidos políticos al uso, esos vendidos que solo miran por sus intereses no han visto con buenos ojos el inicio de lo que podría llamarse una rebelión contra el Catalanismo y contra la imposición espuria de unas normas y leyes  alejadas de la mas mínima legalidad, pero eso sí, normas amparadas y en gran medida protegidas por el sistema que representan los partidos políticos que usufructúan el poder en nombre de los españoles pero al margen de los mismos, el PP, el Psoe, CIU y los demás no ven con buenos ojos un movimiento que aun siendo pequeño se ve lleno de fuerza se está creando al margen de su poder ,los partidos políticos se alarman en cuanto ven que algo, alguien o un conjunto de personas crean algo o intentan algo sin contar con ellos y su” sabia dirección” eso es lo que ayer asomo en Cataluña y eso es lo que en este momento pretenden controlar PP y Psoe al alimón, los políticos pretenden o controlarlo a fuerza de dinero o destruirlo en caso de que no sea controlable, en este momento están ideando una campaña como la que puso en marcha el Psoe para anular a la AVT y como en estas cosas está todo hecho, se seguirán los mismos pasos , se intentara comprar al líder y su entorno, si no se deja comprar  intentaran anularlo con todo tipo de acusaciones y amenazas y si así no paran el incipiente movimiento crearan uno paralelo que anule la posibilidad de la acción unida, base fundamental de cualquier movimiento político o cívico.

Rajoy, ese intruso político que se ha adueñado de la derecha y la está destrozando no ve estas acciones con buenos ojos, el ritmo de las cosas debe ir a su ritmo, nada debe entorpecer su política entreguista a el separatismo catalán y vasco, los tiempos y las formas están marcados desde el 11 de marzo de 2004  y este conato de rebelión que ayer se manifestó en Barcelona entorpece los planes que ya tienen  trazados los políticos autonómicos y nacionales  y puede ser ese temido chispazo que ponga en marcha a la media España que contempla horrorizada el camino trazado por sus gobernantes.

Los políticos españoles tienen diseñada una estrategia encaminada a hacer de España una confederación de republiquillas coronadas o sin coronar, que ese detalle tanto da y este tipo de manifestaciones entorpecen la marcha de lo ya acordado.

Los Rajoys y Rubalcabas creían que los españoles ya estaban suficientemente amasados para tragar el asunto sin  armar mucho follón y hete aquí que cuatro jóvenes y no tan jóvenes y en tan solo 15 días les ofrecen una reacción española sin precedentes en el corazón del separatismo catalán y encima el día 12 de Octubre, de nada han servido los intentos de anularla con diferentes argumentos, a cual más torpe, que si los separatistas la compararían con la Diada, que si no era el momento, que seguro que hacían el ridículo etc. etc., resultado, un éxito explosivo, pues éxito es que en medio del ambiente más decididamente antiespañol que hay en Cataluña, esto es el de la Barcelona de Arturo MAS se hayan reunido más de 5.000 personas sin casi medios para ponerse en contacto entre si , con los medios de comunicación en contra, con los partidos políticos en contra y con la violencia separatista buscándole los flancos y hayan recordado al resto de los españoles que ellos catalanes hasta la medula son españoles hasta el corvejón.

No que se “sienten esto o lo otro”, NO, nada de sentimientos que nada dicen, son españoles y punto, no reivindican, advierten y recuerdan que esto, Cataluña, es España y que ellos al igual que el resto de Catalanes, se sientan manfloritas, adoradores de la butifarra y de Arturito Mas  , del español o del barsa son españoles por historia, por recorrido y en ultima y digo última instancia porque así lo recoge la Constitución española.

Ayer un nutrido grupo de Españoles nacidos en Cataluña dieron un ejemplo a seguir, decididamente este ejemplo NO ha gustado nada al poder y al sistema, desbarata lo ya pactado.

Apoyémoslo, es lo que necesita España para despertar del lúgubre sueño en el que la han sumido los políticos y que de seguir así se trasformara en muerte